Un 20% menos de subvención pública y sin cláusula de revisión automática. Éstos son los dos puntos esenciales de la nueva ley de financiación de partidos que, como reclamaba el movimiento 15-M, pretende acabar con la posible financiación irregular

La Fundación IDEAS (PSOE) y la FAES (PP), presidida por Jose Mª Aznar, también reducen un 20% su aportación/ Foto: Flickr Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
“Hay muchas instituciones públicas que ni siquiera se pueden financiar: ese es el tema capital” decía el presidente Rajoy el pasado jueves en Bruselas en referencia a la deuda pública. Pues justo ese mismo día y con el respaldo de prácticamente todo el Congreso de los Diputados, se daba luz verde a una nueva ley de financiación de partidos políticos. En total, 308 votos a favor, la abstención de Izquierda Plural y Compromís y tan sólo los votos en contra de los dos diputados de Amaiur que se encontraban en el pleno. En concreto, las abstenciones se produjeron por considerar insuficiente la reforma, sobre todo, por la negativa del PP a revisar anualmente de forma automática las ayudas a partidos políticos apuntando que no se puede garantizar la futura financiación de los partidos cuando la mayoría de españoles no tiene esa seguridad. Para el PP, ante la incertidumbre de los ciudadanos lo que deben hacer los partidos “es dar ejemplo”. Otros puntos destacables es que todos los partidos políticos tendrán que presentar al Tribunal de Cuentas cualquier donación superior a 50.000 euros o bienes inmuebles que perciban de una empresa en un plazo de tres meses. Además, las fundaciones que pertenezcan a los partidos deberán hacer exactamente lo mismo con una sola diferencia: éstas presentaran al Tribunal de Cuentas cualquier donación sin límite. De la misma manera, la aportación estatal a éstas también se reduce un 20%.
Los bancos tampoco podrán perdonar a los partidos cualquier deuda superior a los 100.000 euros, de manera que con todo este cómputo de medidas, se pueda acabar con la supuesta financiación irregular que durante años han empañado la reputación de los partidos españoles. Para UPyD, se trata de un “indudable progreso” que va en la línea de restablecer la credibilidad de los partidos. Además, su líder Rosa Díez apuntaba que para salir de la crisis “necesitamos acuerdos políticos como éste”. También los independentistas de ERC valoraban estos cambios “positivos” especialmente porque a la ley se han incorporado dos de sus enmiendas.
Y es que sólo en el primer trimestre del año, los partidos políticos se han llevado más de 17 millones de euros de las arcas públicas. Sólo Amaiur, se embolsó 13.757 euros de dinero público para gastos de seguridad ante posibles ataques terroristas de ETA.
La Casa Real vuelve a ser debate en el Congreso
ERC presentó la semana pasada una enmienda para que el Rey cobre exactamente lo mismo que el presidente del Gobierno. Una propuesta que como ya es habitual en todo lo referente a la Casa Real, unió a PP y PSOE para tumbar que el sueldo del Rey sea de 78.185 euros este año: exactamente igual que lo que cobrará Rajoy este 2012. Para los dos principales partidos españoles los presupuestos ya están cerrados y por lo tanto, la monarquía recortará su asignación anual un 2,01%, pasando de 8,43 millones de euros a 8,26 millones.
Desde el PP, el diputado Juan Manuel Albendea apunta que “la Corona presta impagables servicios” y que pese a esto, es la más barata de Europa. Esto lo decía Albendea en respuesta a la Rosa Díez, quien pide ampliar el recorte hasta el 15%, equiparándolo a la media de los diferentes ajustes en los ministerios. Mientras que la Izquierda Plural pide un 20% de recorte, Díez apuntaba que la negativa de populares y socialistas hace “un flaco favor” a la Monarquía española. Por otro lado, UPyD también pidió sin éxito, eliminar la traducción simultánea a las cuatro lenguas del Estado del Senado.
Temas: Casa Real, ERC, financiación irregular, financiación pública, partidos políticos, Senado, UPyD
Síguenos