El sistema operativo móvil de Google ha registrado un aumento en mallware que no parece tener límite. Por esta razón, Android va camino de ser lo que Windows a mallware en ordenadores. Los riesgos se multiplican en unos dispositivos que son potenciales agujeros negros de datos

Los dispositivos móviles no son vistos por el público general como un foco de infección de malware/ Foto: Entrebits.com
El dato es claro: el malware ha aumentado un 3.325% en el sistema operativo móvil de Google. La cifra es engañosa, ya que se trata de un software relativamente nuevo, en el que todo crecimiento se da de forma exponencial. La amenaza ya fue advertida por WatchGuard, que apuntaba a las vulnerabilidades en las tiendas de aplicaciones como la quinta en importancia.
Todas las plataformas móviles han sufrido un crecimiento en este sentido, por lo que es previsible que Android reciba el mayor número de aplicaciones y archivos fraudulentos. De hecho, el aumento medio de los sistemas móviles (iOS, Android, Symbian, etc.) fue de un 150%, muy distante del que experimentó el sistema de la empresa de Mountain View.
La empresa Juniper Networks, autora del estudio del que se extraen estos datos, avisa del aumento en la peligrosidad del malware, paralela al aumento de las funciones de los terminales móviles. La tendencia para 2012 será la misma, aunque se espera también una mejora en los programas y las prácticas para proteger el sistema, que ha tardado en identificarse como un foco para el malware.
Cabe destacar que los datos de iOS, sistema operativo integrado en los dispositivos de Apple (iPad y iPhone) se desconocen, apenas se tiene información de amenazas aisladas con éxito, pero en ningún caso una estadística masiva. El gran parque de móviles de Apple hace prever que manifiestan problemas de similar calado.
En cuanto a la tipología de software malintencionado, el spyware y los troyanos por sms han sido los métodos más utilizados, con un 63 y un 36 por ciento respectivamente, es decir, la práctica totalidad. Sin embargo, se registra un aumento en la incidencia de los falsos instaladores, aplicaciones que aparecen como no maliciosas pero que, una vez en el sistema pueden ejercer su función sin ningún tipo de barrera.
Para parar la sangría, tanto las empresas responsables de los sistemas como los usuarios tienen que poner de su parte. Uno de los caballos de batalla de las primeras tendría que ser la concienciación e información a sus usuarios, ya que la despreocupación por la protección de los sistemas para ordenadores se traslada, de forma más acusada a los teléfonos. Por parte del usuario, la sospecha y la instalación de programas de antivirus, gratuitos o de pago, son las actitudes necesarias, suficientes en principio para mantener la privacidad y la integridad de nuestro teléfono.
Temas: Android, Google, mallware, teléfonos móviles, virus
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