Iniciamos una serie de artículos en los que proponemos varias opciones para conseguir el máximo aprovechamiento de las herramientas tecnológicas del mercado funcionando bajo software libre. El ahorro económico y la usabilidad serán algunos de los principios que se seguirán en toda la serie. Empezamos, como no podía ser de otra manera, con el ordenador

Ubuntu es una de las principales alternativas a nivel usuario para instalar en nuestro pc o portátil/ Foto: Flickr Gilvan Ritter
La computadora personal es la más personalizable de las herramientas electrónicas. Sin embargo, el gran mercado existente hace que las empresas de componentes y las creadoras de sistemas operativos (SO) , muchas veces con ambas personalidades, hagan complicado encontrar un equipo sin el programa en el que basa su funcionamiento preinstalado.
Para evitar cumplir los modelos auspiciados por el ‘retirado’ Bill Gates o el malogrado Steve Jobs, es obligatorio ignorar todo conjunto que se oferte con sistema operativo. Salvo casos excepcionales, las grandes superfícies, franquicias y cadenas ofrecen paquetes con instalaciones de Microsoft Windows por defecto, o en su caso Mac OS (Apple no contempla otro software para sus máquinas). En el caso de las pequeñas empresas, el comportamiento es más difuso. Muchos vendedores intentan “colocarnos” el sistema operativo (SO) al mínimo descuido cuando nos hacen un arreglo, o insisten hasta la saciedad en instalarlo en un ordenador que no lo tiene preinstalado o que pedimos por piezas. Claridad e insistencia es la única fórmula para evitar que terminemos pagando, y no poco, por lo que no queremos.
Lo que nos queda en el mercado son unos pocos portátiles que hay que rebuscar en catálogos, algunos netbooks con distribuciones Linux preinstaladas y ordenadores de sobremesa en conjunto o montados por piezas sin SO por defecto (también los portátiles, pero con mayores quebraderos de cabeza a la hora de incrustar sus componentes en el esqueleto). Según las necesidades económicas, de rendimiento o portabilidad escogeremos el que más convenga.
Instalar el Sistema Operativo
Lo primero que hace del ordenador un dispositivo que funciona con software libre es el SO. En caso de no tener ninguno instalado (reciente compra de un ordenador o formateo del disco duro previo) lo más sencillo y abierto al usuario es decidirse por una distribución basada en el SO Linux. Tenemos muchas opciones, entre las que recomiendo Ubuntu, aunque MundoGeek hace una clasificación en función de las necesidades y el equipamiento disponible.
El nivel de desarrollo y vistosidad de las distribuciones ha alcanzando a Linux a Microsoft y Apple, y su liderazgo en el sector de los servidores da buena cuenta de la seguridad y las garantías que proporciona.
Todas las distribuciones son descargables de manera gratuita desde sus respectivas páginas oficiales, instalables mediante LiveCD o memoria USB y con soporte por parte de la comunidad de usuarios y los propios desarrolladores de cada proyecto.
Alternativas al Software Propietario
Tanto si estamos trabajando en una distribución de Linux como si lo hacemos en SO propietario, tenemos múltiples opciones para usar software libre. A excepción de usos tan específicos como la arquitectura profesional, donde tímidamente surgen alternativas a AutoCAD, o la animación, donde Adobe tiene coto privado con Flash (aunque HTML5 puede hacerlo poco más que innecesario en corto espacio de tiempo), una pequeña búsqueda se hace suficiente para encontrar e instalar programas con licencia abierta (Creative Commons, GPL, etc.) y muchos gratuitos. Aquí una selección:
Ofimática: LibreOffice es una suite con procesador de textos, hoja de cálculo, edición de presentaciones, etc. OpenOffice, de la que surgió LibreOffice, es similar y acaba de presentar actualizaciones. La ventaja es la facilidad para instalar soporte de idioma, diccionarios y correctores, además de su ligereza.
Edición de audio: Audacity es uno de los programas más populares en lo que a software libre se refiere. Está muy desarrollado y su uso se acerca a lo profesional.
Tratamiento de imágenes: Gimp es el sustituto natural de Fireworks, destinado a la edición web. Sus funcionalidades son más, pero se queda corto en comparación con Photoshop, con menor gama y calidad de herramientas de retoque. InkScape sería la alternativa a Illustrator en imagen vectorial, salvando las distancias.
Navegador web: Google con Chrome y Mozilla con Firefox nos ofrecen dos navegadores que colman todas las aspiraciones del internauta, muy por encima además de Explorer que continúa perdiendo cuota de mercado.
Reproducción de música y videos: El potencial de VLC en cuanto a formatos lo hace imprescindible casi cualquier ordenador. Amarok y Songbird son potentes alternativas por interfaz y utilidades con servicios externos.
Edición web: WordPress es una de las más reconocibles herramientas que nos proporciona el software libre.
En esta relación se inluyen solo las más habituales utilidades de un ordenador, aunque la lista se podría incrementar tanto como específico sea el uso de nuestra máquina. Un dato: todo este artículo ha sido realizado con Software libre, desde la documentación y la edición hasta la publicación.
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