Hace menos de un mes, la Casa Blanca afirmaba que con la retirada de las tropas americanas de Irak tras de 9 años de guerra dejaba un país “independiente libre y soberano”. Al parecer esas palabras optimistas por parte del presidente Obama, como en otras reiteradas veces, estaban muy lejos de la realidad, puesto que Irak continúa con periódicos atentados y ataques… ahora entre chiíes y suníes.
Al parecer los problemas no sólo consistían en la busca de la democracia y de terminar con el gobierno militar de Saddam Husein. Ahora, y sin la presencia de Estados Unidos en Irak, las permanentes disputas con Irán y Arabia Saudí han vuelto a resurgir, desatando en un corto tiempo lo que sería el inicio de una guerra civil entre grupos sectarios.
En Irak conviven chiíes, kurdos y suníes. Las relaciones entre estos grupos son nulas, y los conflictos aparecen en cuestiones políticas y religiosas, o simplemente al decidir en como administrar el petróleo en sus tierras. De ahí nace el conflicto entre suníes y Chiíes, siendo a la vez respaldados por Arabia Saudí e Irán respectivamente. Si bien hasta ahora sus disputas se han quedado en el terreno político y judicial, los constantes atentados en menos de un mes han puesto en tensión a los países del sector.
Asimismo, el pasado 19 de diciembre las autoridades judiciales del país emitieron una orden de arresto contra el vicepresidente iraquí, Tarek al Hashemi, por supuestos delitos de terrorismo, esta ha sido otra de las causas para originar la oleada de ataques causados los últimos días en el país árabe.
Esta semana Irak revivió el pánico entre sus pobladores debido a distintos ataques terroristas en todo el país, atentando en su mayoría en contra de los chiíes y de esta forma buscando encender la llama de un fuego que hace unas semanas parecía haberse apagado. En el escenario del crimen, un terrorista suicida que hace estallar su cinturón repleto de bombas en plena reunión de chiíes, dejando varios muertos y numerosos heridos, dos coches bombas que acaban con otras tantas personas en especial la comunidad chií, además de otras explosiones detonadas en distintas zonas del país.
Queda claro que la presencia de Estados Unidos en tierras iraquíes frenaban de cierto modo este tipo de enfrentamientos, que vienen resurgiendo. Frente a estos sucesos, algunos de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos en las próximas elecciones de noviembre, han dejado claro el malestar causado por el retiro de las tropas americanas de Irak. Y por su parte, el gobernador de Texas, Rick Perry, representando al Partido Republicano aseguró que, volvería a enviar tropas a Irak para evitar que éste fuera atacado por Irán.
Aún no sabemos como terminará esto, pues el rebrote de violencia acaba de comenzar. ¿Intervendrán ahora el gobierno de Barack Obama y los países aliados, cuando la democracia buscada quedaba, en teoría, establecida? Lo ideal serían las mediaciones entre el primer ministro y los grupos políticos iraquís. Sin embargo, Occidente suele actuar con otras premisas, distintas a las necesarias para resolver el problema…
Temas: Chiíes, Guerra civil, Irak, Oriente, Suníes
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